La poesía en el poeta.
El poeta en la poesía.
El poeta, como todo hombre, tiene voluntades diversas, deseos de distinta altura y dirección, que definen, por lo general, mejor que sus realizaciones el sentido de su vida cotidiana. A veces el poema que escribe logra convertirse en el testimonio de esas voluntades. Es entonces cuando el poema cobra existencia y puede influir en el sentido de la vida del poeta y, en ocasiones, en el sentido de la vida ajena. Por esta razón, creo que todo poema efectivo expresa conducta. No una buena o una mala conducta, sino meramente, totalmente, la conducta de un hombre. Sé que han habido y hay fraudes realizados bajo la invocación de estas mismas palabras. Pero su peligrosidad es relativa y el engaño difícil. (En nuestros días la noción de autenticidad envuelve todas nuestras exigencias con respecto a la obra de arte y a los hombres. Aunque difícil de obtener, está en todos los espíritus, y el poeta se aproxima a ella cuando sus limitaciones -lo más esencial de su personalidad- lo acompañan en su proceso vital y creador, en el mismo grado que sus exigencias.) Entendido de este modo, el poema resulta una función de una conducta o de una personalidad. Aclaro: todo hombre es más rico que una confesión. Los que creen que confesándose son auténticos en el poema se equivocan, a mi juicio. Los que se limitan a publicar sus ideas y los entusiasmos que les provocan, también. Lo mismo quienes creen ser más auténticos hablando sólo de lo que está muy cerca de ellos y ocurre todos los días. O los que, a la inversa, sólo hablan de lo que está muy lejos y no ocurre nunca. La conducta de un hombre es mucho más que todo eso.
Edgar Bayley
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Amarilys Terga Oliva
Bayamo - Cuba
"...donde la luz es sólo la extensión".
José Lezama Lima
IV
Cierta vez concurrimos al pueblo, él iba de blanco sobre su jaca. Me complací con historias guardadas al tiempo... "La villa es hoy no más una plaza, a un extremo la parroquia se yergue cual túmulo de vanos chicos y campanario en sillares. El caserío adormilado bajo florestas es un poco de espuma entre las palmas".
"Mucho saben los mayores a orillas del camino; el añejo tamarindo; soles encima del sitio; palomas a la vuelta del índigo".
"Hombres de noche plantaron el árbol y cimentaron la casa con barro bendecido por sus dioses; el maestro guió palomas hasta la morada de sus hijos; contaron los días de siembras con favores de la luna y el retorno de ciertas estrellas. Las lluvias llegaron al culminar los ciclos, rodando sobre el tiempo cerraron madrugadas; hubo ofrendas y cánticos mas se hundieron las piraguas. A ratos, sobre las llanuras surte una llama.
Uno está solo, también, con los
hombres...
Y los caminos van siempre hacia
los hombres.
Antoine de Saint-Exupéry
¡Vaya fuga de los cortos días! Sólo algunos pájaros aguardan un poco de agua rodada sobre estas tierras maldecidas por el viento. Hoy es tempestad y busco el poder de los pájaros aferrados a la vestidura hecha tallos, hojas, savia toda pintada, sitio antiguo a donde acuden los astros cuales puntos de luz.
Lo hube de hallar bajo la noche, en las medianías del desierto. Ya había corrido bajo nubes cortas hasta conquistar las que se pintan con espejismo de tonos puros, solía llevar un trozo de amanecer violáceo y el recuerdo del agua, se empeñaba en los pétalos del empolvado cardo que lucía ensartado en el ojal.
La lluvia...es la lluvia. Sorprendidos hallamos los senderos. La noche hizo el trazo de los cuerpos.
Aferrado estoy a mi pobre cuerpo, que es
como tabla viva entregada a la correntada
de mis años terrenales.
Bajo un almendro encendido de soles de agua pintada me descubrió aferrado a los días...días sobre cerrados caminos de la muerte.
La aurora derramada a mis pies luz del mundo...el mundo que a ratos pasa, la aurora...
¡vaya noche desvestida!
Recordé...la luz sobre corredores altos; la luna escondida; el otoño de los vientos; el mar en ocres; las ortigas que bordean el lago; el tiempo sobre el sendero deslizado; los cardos... la muerte estampada en el barro aguarda, y me figuro líneas a casa, la verde casa de un sueño. ¿Acaso he de trazar el pórtico, los lirios de la entrada, la dicha del agua pintada? Sólo si regresa por fin la lluvia los rosales ruidosos tomarán la casa, las estrella hallarán el día sobre los sitios, he de decir entonces: "Hoy es un buen lugar del tiempo para no morir". A ratos la noche voltea sobre el valle rociado de lágrimas.
Amarilys Terga Oliva nació en Bayamo - Cuba, en 1971. Ha publicado sus trabajos en boletines informativos, y periódicos de su ciudad natal, donde reside. Obtuvo la mención especial en el concurso provincial de poesía erótica "Safo", Bayamo 1999. El material que se reproduce, es una selección de su trabajo inédito "Flores y Estrellas".
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Invencionismo
por Edgar Bayley
Ahora bien, esta carga subjetiva, gratuita, poética, que lleva en sí cada palabra, debe ser dominada en el lenguaje lógico, a fin de que integre complejos verbales destinados a la comunicación inteligible. Pero no desaparece, sin embargo, totalmente, ya que toda frase lógica conduce, además de su carga ideológica (aquella que exige una convención en términos definidos entre los hablantes), otra de índole emocional, destinada a poner en acción, en todas las operaciones del pensamiento -hasta en las más rigurosas-, el mecanismo lógico.
Pero hay, como se sabe, un lenguaje específicamente poético. Es un lenguaje que ha revestido formas diversas a los largo de la historia humana y al que han acompañado, generalmente, otros elementos descriptivos o meramente sonoros. La poesía de los últimos tiempos ha ido tomando conciencia de este lenguaje, que es el suyo propio. Ha procurado definir su naturaleza y funciones. No para romper con la tradición poética, mucho menos para desarrollar un hermetismo. No rompe con la tradición porque su lenguaje es el de la poesía de todos los tiempos. No desarrolla un hermetismo porque la disposición de espíritu merced a la cual el poema nace, la experiencia dramática que lo nutre, es la misma que se pone en juego en todas las formas de pensamiento o de expresión de los individuos o de las colectividades.
En este lenguaje, la palabra entra en relaciones que, en vez de reducir o encerrar su poder poético, como en el discurso lógico, tiende liberarlo, dotándolo de una conciencia nueva, inventiva. Es en este acto de liberación ordenadora de la energía emocional de las palabras donde parece residir la operación poética. Y es porque algunos de nosotros hemos trabajado a veces dentro de esta conciencia, que se ha adoptado para designarla, sin insistir demasiado en ello y a título provisorio, la palabra invencionismo.
Publicado originalmente en el número 1 de la revista Poesía Buenos Aires -
Primavera de 1950.
Extractado del libro Literatura Argentina de Vanguardia Editorial Fraterna -
Buenos Aires 1979.
-Deje ese fuego ahora; hay cosas más importantes que hacer. Póngase la capa y salgamos. No olvide llevar el Cáliz de los Borgoñones. Invitaremos a su vecina. Nos será útil.
Los tres se confundieron entre los enmascarados de la calle. El doctor Pi, que parecía aún más alto con su sombrero de copa, iba abriendo camino entre la multitud. Carlos,
abrazado a su vecina, procuraba no perderlo de vista.
-¡Doctor, Edgar nos espera en la torre! -gritó Carlos.
-Se equivoca, amigo, ya se encuentra en el aeropuerto.
Entraron a descansar un rato a un café.
-Era lo que me suponía -dijo el doctor Pi-. Nos han descubierto. Pero aún estamos a tiempo para despistarlos: oculte el Cáliz bajo su capa y huya con su vecina.
Quien no está de acuerdo pregunta, entre las últimas casas, al comienzo del prado, y su pregunta queda en el aire, a lo lejos, en las matas de hierba, en el pico de la montaña.
Quien no está de acuerdo pregunta, recuerda un nombre, evoca el mar lejano, las facilidades de un balcón, la proximidad de una araucaria, el sonido de una opinión fraterna, el color de la madrugada, la esperanza, en fin, excepcional, verosímil. Quien no está de acuerdo vuelve a la ciudad, mira hacia el interior de las cocinas donde están prontos los pollos horneados, las sopas de ajo y de arroz, el pan blanco, los zapallos y las papas, y los manteles y el esplendor del mediodía.
Quien no está de acuerdo mira, se descubre en la calle asoleada, y lanza otra vez su pregunta, que se levanta del camino y se mantiene inmóvil entre las ramas del árbol. Quien no está de acuerdo finalmente no pregunta: escucha, mira, respira, agradece. Tantos hechos son, por último, uno solo. Tantas preguntas se hacen una sola oración, un rezo a la luz del sol. A mediodía, extiende las manos, seca sus ropas. Y todo el llanto y la furia, y la ternura, y la equivocada puerta, y la altanera opción, y la fuente y el tiempo, se dicen sí. Lo comprenden en este momento límite, en su total desesperanza, y lo confirman en tanto amor desamorado. Es el sí del mediodía, amor de la fuente, del ojo, de los cuerpos, del basalto y el pórfido, de la pequeña escala y la columna de agua del orfeón, de la verdeante bulla, por ahora, para siempre.
de Celebraciones
de librar las mañanas
la transparencia renovada
de vivir entre todos
es tiempo de perder las llanuras
de volver al eco de nuestra luz semejante
tiempo de razonar
bajo el horizonte ganado por el amor y el mundo
de En común
y es una pregunta inmoral
si servirá de algo abrir la puerta
que da al patio
a la tierra
al viento del mundo
a los pasos de la gente
me pregunto
si servirá de algo escribir
a estas horas de la noche
en el silencio de mi habitación
con la puerta cerrada
sería tan sencillo
me digo
abrir por fin la puerta
y asomarme y mirar
dejando que me lleven
los pasos y las sombras del camino
me pregunto si servirá de algo explicar
por qué no explico
cuando tanta palabra y confidencia
intentaron traducirme
y ponerme al descubierto
me pregunto
y andar por el patio
por el mundo entre la gente
abrir de par en par la puerta
para que todo pueda cumplirse
como la hoja de un cuchillo al extremo de un puente
como la red y el roble que salvan la alegría al final del espectáculo
como el canto de las aguas y el susurro de la siesta
como la playa en sombras y el lecho infinito de los amantes reencontrados
para que todo pueda cumplirse
la luz la noche la inocencia
el nombre que pasa entre las ramas
la puerta se abrirá enteramente
se abrirá por fin la puerta
por si alguno
quiere volver a entrar o salir
o curiosear entre mis cosas
o esperarme mientras vuelvo
y si tardo y no regreso
salir al viento
y olvidarme
deja que la sombra oculte poco a poco el mar
él no interrumpe su ronda
no hace pausas en su camino y sigue cantando en tu corazón
deja que esta noche sorprenda nuestro eco
y la tierra firme de tu alma
si miras mejor las sombras perderán su equilibrio
se abrirán en claridades y el agua volverá a su cauce
y el alba saldrá del mar
para tendernos una mano mojada
y un silbido largo y limpio
hasta la noche siguiente
hasta que se acerquen otra vez los bordes del agua
los lindes del espejo y de la luna
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La poesía de Bayley, una
celebración del mundo
Para comenzar, quisiera saber como y cuando conociste a Edgar Bayley. Y que me podés contar de esa experiencia.
Lo conocí en 1979, con mi primer librito bajo el brazo. "Poesía Buenos Aires" era mi referente: Aguirre, Bayley y Alonso. Llegué a Edgar a través de una pintora amiga. Edgar buscaba en los más jóvenes una actitud seria y apasionada. Buscaba interlocutores válidos, lectores voraces y, era imprescindible el humor. La solemnidad no iba de la mano de Bayley. Nos entendimos de inmediato, venía a casa con frecuencia. Era la época oscura de la dictadura militar, nos refugiábamos en pequeños rincones.
Una vez le conté una anécdota del secundario: mi traducción de un poema de Longfellow, en la cual llevada por el entusiasmo, había agregado dos versos por mi cuenta. Le dije que desde ese momento había renunciado a la traducción para siempre. Eso lo divirtió mucho.
Sí. Enseñaba por ósmosis, contagiaba pasión y curiosidad, todo le interesaba: la biología, la pintura, la vida, la aventura, el amor, la amistad.
Conocí una obra de teatro suya ambientada en el siglo de oro español, llegamos a hacer los distintos personajes en una suerte de "teatro leído". Sé que había sido montada por un grupo
independiente.
Le interesaba mucho, pero no quería distraerse demasiado de su arte u oficio, la poesía: esa esperanza desesperanzada, como él decía.
lo que yo llamaba falencias poéticas de las palabras".
Una poesía que se lee -como él afirmaba- como una "lucidez ferviente", como "el intento de expresión de alguien".
una conciencia nueva
Reunión del grupo Poesía Buenos Aires (1956). De pie: Jorge Souza. Sentados, de izquierda a derecha: Rodolfo Alonso, Néstor Bondoni, Francisco Urondo, Luis Bondoni, Edgar Bayley y Raúl Gustavo Aguirre. También en ese año, se constituye la Asociación de Arte Concreto- Invencionismo, la cual está integrada por pintores y escultores, como Tomás Maldonado, Raúl Lozza, Ennio Iommi y Jorge Souza y dos poetas Edgar Bayley y Juan Carlos Lamadrid. Carmelo Arden Quinn y Gyula Kosice, que habían formado parte de la revista Arturo, se habían apartado de este grupo y formaron el movimiento "Madí" que, en busca de la "creación pura", deriva hacia -según Aguirre- una especie de "palabrismo" ajeno a la experiencia poética.
Bayley junto a Lamadrid, en 1948 edita tres números de la revista Contemporánea. Se publican en ella autores más jóvenes, como Jorge Enrique Móbili, Mario Trejo, Francisco Madariaga, Raúl
Gustavo Aguirre, Alberto Vanasco y Wolf Roitman.
En la primavera de 1950, aparece el primer número de Poesía Buenos Aires -el núcleo de la vanguardia cincuentista-, Bayley y Lamadrid insisten, en 1951, con Conjugación Buenos Aires, editan tres números, en un intento de unir el invencionismo con el tango y la poesía popular. Con poemas de Carlos de la Púa y textos lunfardos del propio Lamadrid.
Bayley es autor de una obra poética que merece considerarse por sí sola. En ella advirtió Aguirre dos rasgos básicos: el "lenguaje inventivo, determinado por una rigurosa vigilancia intelectual", y "un directo lirismo, que surge llanamente de la constitución sensible del poeta". Tras los textos más antiguos, en que predomina el primero, se incrementa lo emocional, aunque los más altos momentos surgen en la confluencia de ambos. Cesar Fernández Moreno, a su vez, descubre que los poemas "presentan a primera vista el aspecto coherente y trabado del discurso lógico, para revelar de pronto que sus conjunciones, proposiciones y demás soportes gramaticales, son algo así como una parodia en alto estilo del arte tradicional, bajo cuyo disfraz late una realidad solo emocionalmente aceptable". El día quiebra ese "aspecto" con las rupturas sintácticas de algunos textos y con la surreal jocosidad de ciertos poemas en prosa pero cada vez más pesa la vitalidad y el compromiso existencial, para el cual, según las propias palabras de Bayley, "es preciso intercambiar a la intemperie nuestras señales de reconocimiento con las cosas y con nuestros hermanos".
Para el año 1956, se hace cargo de la codirección, junto a Raúl Gustavo Aguirre, de la revista Poesía Buenos Aires, desde el número 21 al 24. La presencia de Bayley le da una orientación invencionista, y también de la influencia del post-surrealismo francés. Con un amplio criterio editorial, esta publicación edita, en los cuatro números que co-diríje Bayley, tan disimiles poetas como René Char, Paul Eluard, Jacques Prevert, Fernando Pessoa, Pablo Neruda, Heráclito de Efeso, Cesare Pavese, Vallejo y otros. Los que, en algunos casos, son publicados por primera vez en Argentina.
Edgar Bayley nos ha legado una rica y vasta obra poética así como también un libro de ensayos que nos deja caer un poco de luz, sobre la "función de la poesía". Su acertado análisis ayudó al esclarecimiento del proceso estético, el que junto con otros factores, contribuyó a la modificación de muchos de los lineamientos que fosilizaban la plástica y la poesía en nuestro medio. Dijo Bayley que el poeta "debe posibilitar que el sueño, los hombres, las cosas, su condición y su acaecer individual, con voz y autonomía, en el poema, integrándose allí en una estructura nueva".
Bibliografía
En común (1949)
Poemas (antología 1954)
La vigilia y el viaje (1961)
Ni razón ni palabra (1965)
El día (1969)
Celebraciones (1976)
Alguien llama (1983)
Realidad interna y función de la poesía (1956)
Vida y obra del Dr. Pi y otras historias (1983)
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Paulina Vinderman
Fotografía: Daniel Grad(poema sin adjetivos)
La dama con sombrero de paja
camina desde el sol
hasta mi mesa en la arena.
No puedo ver sus ojos ni sus manos
pero sé que el mar
se incluye en su vestido
y su cintura se balancea
como las olas de aquella tarde.
Había roto mis uñas buscando almejas
sólo para dejarlas otra vez en su lugar
y no había tenido fuerzas
de construir castillos.
(La gaviota había muerto,
era plumas y pico en las brisa de las seis.)
La vida no es más que eso, pienso,
la lucha para no ahuyentar para siempre
a la dama del mediodía
-vestido de mar, balanceo de cinturasin
siquiera haber reparado en sus pies.
de Rojo Junio
"La dama sin adjetivos", surgió de una conversación en casa, en la cual Edgar vociferaba en contra del abuso de adjetivación en la poesía. Dos semanas después, cuando irrumpió la imagen de la mujer bajo un sol implacable, recordé la conversación y, en homenaje a Edgar, podé los adjetivos mentalmente, mientras escribía, en un proceso de corrección y de concentración, casi un "tour de force" Hay además algunos guiños que descubrí después: el uso de la palabra "dama", que viene del amor cortés, muy presente en ese eterno enamorado que era Edgar y la certeza del simbolismo implícito de todo el poema: esta dama, evidentemente es la poseía.
Buenos Aires - Argentina
Que en la matriz amante de su madre, el embrión contiene
en sí al universo y trascendiendo los reinos naturales
contiene asimismo al cielo, tierra, mar y aire...
El niño ama por amar y sin comprender sufre indefenso
contemplando nuestros diarios sucesos beligerantes.
Y el átomo en potencia abarca las esferas. Las almas
chispas son de fuegos celestiales. La savia de la hoja
es igual al árbol. Una gota de agua es ídem al océano
que sobre el tiempo dejan sus señales.
Por eso y mucho más, yo los conjuro:
¡No maltraten a los niños, a la nueva sangre!
Que desde el centro de la Vida ya asoman cortejos
aurorales, con gloriosas alas de paz, justicia y esperanza,
que a Tierra y Cielo avivan esponsales, como se aviva
el amor y la palabra, en añejos ciclos esenciales.
Si negamos a la humanidad, rodará entre planos
hacía el no-ser del sombrío reinado del hades.
¡Respeten a la infancia! ¡A la imagen del Dios no la asesinen!
Cuando el cielo recoja sus zafiros y estemos ante el
Juicio Final inexorable ¿Que le responderemos...?
¿Hacía dónde vamos guiando sus almas inmortales...?
¿Cuando me daras la respuesta?
Porque te hallas impresa como estás impresa.
Porque hierves como has hervido
dentro y fuera de tu ámbito.
Porque hay sueños que viene de los sueños
de vuelta por caminos no indicados.
Porque hay vivencias que persisten tras cada siembra
y promesas sin votos en cada ánimo.
Porque hay efigies que van tras de su estatua
y hay lágrimas tan largas como océanos
-que son la sangre del alma-
Porque es la vida espejo de la Vida;
la inteligencia espejo de la Inteligencia;
porque es el amor al néctar de los dioses
en un cielo que se abre y que se cierra
por extremos tangibles
que se unen en perfectas coordenadas...
te confieso, humanidad, que me cuesta amarte.
Honestamente, creo que ya no te amo.
No puedo amarte, no quiero amarte.
La urna de mi corazón se halla vacía.
La has succionado.
¡Y no puedo amarte, no puedo!
Pero si en verdad no puedo,
no puedo ni quiero amarte
¿por qué a pesar de todo
te sigo amando?
El Hombre del Futuro
-profundo, límpido cristal de su almadesde
todas las naciones
un niño nos está observando.
distintas preguntas sin respuesta
que apresuran un despiadado desenlace
sin motivos ni razones.
la imagen sonora de los pueblos,
falsos sisifos de maldición
mientras gritan paz y justicia
-¡Todos Libres y Hermanos!-
insisten en mortales proyectos
que manchan y anulan los ideales.
se sorprende, espanta, angustia,
ora por todos nosotros
y nos advierte sobre el futuro
en el cual será él
quien escriba
nuestra propia historia.
Cuando nada te cuesta...
Triste fama sin punto de partida.
Desteñido y errátil pasaporte.
Isla sin sol con nadie compartida.
Nulo escudo sin lucha y sin heridas.
Ave Fénix que sin causa ni aporte
expira en impotencias repetidas.
Brutal posesión nacida en la urgencia
de ambiciones sociales. Y azaroso
te deja un halo endeble sin vigencia.
Una inventada gloria sin la ciencia
¡de un triunfo arduamente victorioso!
Virginia Rodhas nació en la isla de Rodas, Grecia. Poeta, ensayista, conferencista y traductora. Ha publicado sus trabajos en diferentes revistas y antologías. Sus poesías se han traducido a diferentes idiomas. Es representante en Latinoamérica de "Parnassusof World Poetry", de la "World Poetry Association" (India) y "Perigramma" (Grecia). Es Profesora Honoris Causa de St. Lukas Academy, Alemania. Dr. Honoris Causa en Literatura de la World University, N.Y., U.S.A.
Actualmente dirige la revista Carta Internacional de Poesía.
Floraciones
Habrá un día...y otros poemas
Hermano siglo XXI
Carta abierta a la humanidad
Óyeme humanidad
El Director de La Bota Literaria, Claudio González Baeza haciendo uso
de la palabra, en la presentación de la misma.
Lo acompaña el poeta Rolando Revagliatti,
coordinador del Ciclo de Poesía en El Aleph
Café-Arte.
En el marco del ciclo de poesías, que organiza anualmente El Aleph Café-Arte, y a la estimable colaboración del poeta Rolando Revagliatti, se llevó a cabo el día 21 de octubre de 1999 la presentación en sociedad de nuestra revista. Ante una nutrida concurrencia se difundió el primer número de La Bota Literaria, en la oportunidad se leyeron textos aparecidos en la misma y Claudio González Baeza hizo una pequeña síntesis del proyecto de la revista y un panorama de Ediciones Del Árbol, que desde 1980, viene trabajando en la difusión de los nuevos valores de la poesía y la literatura.
Lo acompañó en esta presentación, el mismo poeta Revagliatti, quien leyó sus textos y las traducciones de la Nueva Poesía de la India, que se publicaron en esta oportunidad.
Desde acá agradecemos la posibilidad de comenzar la difusión de este esfuerzo editorial a toda la gente de este rincón literario del barrio de Flores.
Unas gracias especiales a Rolando Revagliatti, Rubén Del Grosso y Cristian De Nápoli organizadores y responsables de estos Ciclos de Poesías.
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CICLO DE POESÍA Y PROSA BREVE
NICOLÁS OLIVARI

El Aleph Café-Arte Buenos Aires
Continuando con la difusión de los valores del quehacer literario, el Ciclo de Poesía y Prosa Breve Nicolás Olivari, ofreció el día 21 de Octubre de 1999, una nueva entrega de este programa. Con una rica selección, los escritores convocados en la oportunidad, realizaron la lectura de sus textos. Participaron de la misma Rubén Zorrilla, Alejandro Manrique, Adriana Maggio, Marta Cwielong, Leonor Bonfanti Ximena Espeche Karina Macció y Romina Freschi quienes, en la fotografía, aparecen junto a los organizadores de este Ciclo, los poetas Cristián De Napoli y Rolando Revagliatti, junto a ellos el director de La Bota Literaria.
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Tiempo
Através de los espacios y los siglos, la dualidad Hombre-Tiempo fue, es y será una relación amorosamente injusta. En tanto que el hombre intenta conquistar al tiempo, retenerlo, apreciarlo, conferirle trascendencia, exprimirle una inútil juventud, rendirle el homenaje del clan y su descendencia pasajera; el tiempo siempre juega con sus propios caprichos, ignora la existencia humana, avanza impiadoso sellándonos puertas que creíamos nuestras, nos despide sin que podamos devolverle el favor de la ausencia y nos deja el obsequio de recuerdos benignos y malignos que subjetivamos a medida que nos alejamos de ellos.
Propongo renunciar a la vana importancia del momento, olvidarse de uno con el contundente silencio del Universo que calla. El humilde premio de romper esta ignominiosa relación será entonces conquistarnos en el espacio de lo Eterno.
Gustavo Carmona
Buenos Aires 23 de Enero de 2000
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Feria Internacional del Libro Miami 15 al 21 de Noviembre de 1999
La más reciente Feria Internacional del Libro en Miami, acaba de concluir. El evento, de por sí, resulta ser el mejor exponente o la fiesta más importante de la cultura universal teniendo como escenario los predios de Miami Community College. Nuestro Miami, esta metrópoli, muchas veces ignorada o distraída por las luchas extemporáneas inútiles o localistas que nada tiene que ver con la cultura, acaba de tener una experiencia única: el encuentro de poetas, escritores y todo lo que tiene que ver con la cultura y el arte en un ambiente ameno y emocionante, porque nada hay más hermoso que esa reunión de sentimientos afines con quienes tienen el don de la palabra escrita u oral y saben transmitir a través de sus voces, no sólo el sentir propio, sino el de sus hermanos de letras, de sentir y de pensar. Aquellos, que por excusas baladíes soslayan este evento, tienen una deuda de honor con ellos mismos, porque ellos, y nadie más, son los perdedores de su encuentro con los representantes de la cultura y editores de los más distantes rincones del universo.
Entre los editores presentes estaba el Frente de Afirmación Hispanista que dirige el gran amigo de los poetas, Fredo Arias de la Canal, de México, D. F. La exhibición de sus libros constó de más de veintiséis títulos, cuyos textos fueron examinados con curiosidad, porque se trata de libros que no son para la venta y que consisten de un material único en su cla-se: muchos de los cuales son controversiales en algunos estrechos medios, hecho éste que los hace más deseables y admirables. Su más reciente edición fue el libro Consumación de la Utopía, del joven poeta de Holguín, Cuba, Ronel González, libro que acaba de salir de la imprenta y estrenó nuestro estante en la Feria del Libro con todo el honor que merece el culto poeta holguinero. El Frente de Afirmación Hispanista estuvo representado por el poeta Francisco Henríquez, director de la revista literaria Carta Lírica de Miami, quien tuvo a bien cobijar en el estante a su cargo a otros poetas y organizadores : como el poeta, pintor y cuentista Raúl García-Huerta, director del grupo teatral El Duende, quien hizo una exposición de algunas de sus pinturas y poemas. Entre las obras que exhibímos estaban las de Lilia Bustamante, Aída Soto, Zoraida López, José E. Puente y quien estas letras escribe, todo poetas y escritores radicados en Miami.
Ricardo Calderón, presidente del Instituto de Cultura Peruana, nos acompañó en tan magnífico evento con varios temas en relación con su organización la cual realiza varios eventos culturales a través del año incluyendo un concurso literario de gran prestigio. No de todos los eventos a los que asistimos, nos despedimos con el deseo de volver pronto, pero la Feria Internacional del Libro de Miami es una ocurrencia que nos inspira el deseo de volver con entusiasmo; por eso desde ya estamos preparando el corazón y el espíritu para la última Feria del Libro de este siglo que, Dios mediante, debe ocurrir en noviembre del año 2000, último año del siglo xx, sin discusión.
Francisco Henríquez
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Libros Recibidos
Danza/Lanza (tu ojo hurí) - Rodolfo Álvarez - Ediciones La Linda Pelirroja.
Memoria que olvidar daño - Pablo Beker - Ediciones de la Pampa Chata.
Sangre Salomé - Emeterio Cerro - Ediciones de la Pampa Chata.
Japón - Juan Noel Mazzadi - Ediciones de la Pampa Chata.
AL (poemas dedicados) - Rodolfo Álvarez - Ediciones de la Pampa Chata.
Endechas Juan - Rodolfo Álvarez - Ediciones Salido
Pez en la Medianía - Rodolfo Álvarez - Ediciones Salido
Antología Cósmica de Adalberto Hechavarría Alonso - Fedro Arias de la Canal - Frente de
Afirmación Hispanista A.C. Mexico 1999
Bulgaria - Paulina Vinderman - Libros de Alejandría.
Picado Contrapicado - Rolando Revagliatti - Ediciones Recitador Argentino.
Rojo Junio - Paulina Vinderman - Ediciones Literatura Americana Reunida.
Voces Como Furias - María Pugliese - Ediciones Último Reino.
Fijo Testigo: El Mar - Poesía Cósmica-Marina de Lalita Curbelo Barberán - Estudio y Prólogo
de Fredo Arias de la Canal - Frente de Afirmación Hispanista A.C. Mexico 1999.
Antología Cósmica de Gloria Vega de Alba por Fredo Arias de la Canal - Frente de Afirmación
Hispanista A.C. Mexico 1999
Revistas Recibidas
Norte N° 410/411 - Dir. Fredo Arias de la Canal - Frente de Afirmación Hispanista A.C.
Mexico 1999 - Calle Lago Como # 201 Col. Anáhuac, Del. Miguel Hidalgo - 11320 México,
D.F.
Hojas del Caminador N°42 - 43/44 - Dir. Alba Correa Escandall-Alberto Luis Ponzo - Casilla
de Correos N° 42 - 1712 - Castelar- Buenos Aires - Argentina.
Cuaderno Carmín de Poesía N° 12 - 13 - Dir. Eduardo Dalter - Rep. De Chile 1020 - 1754
San Justo - Buenos Aires - Argentina.
Papirolas N° 26 - 28 - Dir. Norma Padra - S/Dirección.
Repertorio Americano N° 3 - Editor Julián González - Apartado 86, Heredia 3000 - Costa
Rica.
Carta Lírica - Dir. Francisco Henríquez - 130, N. W. 189th St. - Miami, FL. 33169 - USA.
El Umbral de las Letras N° 10 - Grupo Editorial Acuarela - Barrio Belgrano 26 - 6450
Pehuajó - Buenos Aires - Argentina.
Carta Internacional de Poesía - Dir. Virginia Rhodas - Av. Rivadavia 2284 P.B. "J" - 1034
Capital Federal - Argentina.
Plaquetas Recibidas
Andrógina N° 7 - Marcelo Svartman - Lavalleja 47 3° "C" - 1414 - Capital Federal - Argentina.
Cinelandia N° 1 - Rolando Revagliatti - Castelli 261 2° "H" - 1032 - Capital Federal - Argentina.
Sombrero para la Soledad - Mario Cesariny - Ed. Mininos del Deseo - Junin - Buenos Aires
- Argentina.
Soplar la Lámpara - Raúl Esper - Ed. Mininos del Deseo - Junin - Buenos Aires - Argentina.
Whare Dware - Rodolfo Álvarez - Ed. Mininos del Deseo - Junin - Buenos Aires - Argentina.
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La Bota Literaria
Buenos Aires - Febrero 2000
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Colaboraciones:
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